Santa Cruz, S.A.

Ilustración © Massiel Cardozo (dirección creativa) y Dorian López (diseño e ilustración).

Reseña• Raquel Gutiérrez Aguilar • 11 de septiembre, 2026 • Read in English

Desde la primera presentación del libro Santa Cruz S.A., Agronegocio y mito empresarial, a principios de agosto, éste ha sido objeto de intensas discusiones, principalmente en el departamento boliviano del mismo nombre.

La segunda presentación, el 11 de agosto en la ciudad de Santa Cruz de la Sierra, fue un tanto accidentada. El primer lugar programado para dicha actividad fue cancelado repentinamente por la alcaldía de la ciudad, sin explicación alguna. Esto se interpretó como una acción de censura y boicot por parte de las élites locales cuyo poder se desmenuza en las páginas del volumen. 

Pese a ello, lxs editorxs y autorxs consiguieron otro espacio y abrieron un debate que se ha ido ampliando hacia otros departamentos del país. En más o menos un mes se han agotado dos ediciones del libro, y el debate sobre su contenido se volvió viral en redes sociales

Las cámaras empresariales han respondido de manera agresiva y se siguen abriendo nuevas discusiones en universidades y otros espacios públicos. Lxs autorxs, Stasiek Czaplicki, Suzanne Kruyt, José Octavio Orsag, Blanca Rivero y Huáscar Salazar —dos de ellxs colaboradores de Ojalá— han sido entrevistadxs por diversos medios. 

¿Por qué tanto revuelo?

El relato cruceño organiza en Bolivia el discurso de las derechas más conservadoras, cuyo interés es la profundización del modelo agroindustrial altamente depredador para la exportación que concentra los excedentes generados y dispersa los daños y costos hacia el tejido de la vida en su conjunto. Santa Cruz S.A. aporta argumentos e información que ponen en entredicho ese relato de excepcionalismo empresarial, estallándolo como un mito.

Sigamos las palabras de lxs autorxs en la introducción:

Santa Cruz se presenta ante Bolivia y ante el mundo como una historia de éxito. Como el departamento que produce el grueso de los alimentos del país, que genera el mayor volumen de exportaciones agrícolas, que crece mientras el resto se estanca. Sus voceros hablan de emprendimiento, de esfuerzo, de una región que salió adelante por mérito propio... Este relato tiene muchas distorsiones y, en especial, muchas omisiones.

Santa Cruz S.A. busca “revelar algo profundo y perturbador en la historia boliviana, la existencia de una estructura de poder que funciona con independencia de quién ocupe el Palacio Quemado”, la sede del poder central situada en La Paz.

De ahí que lxs autorxs rastrearan ciertos hilos de continuidad en las dinámicas de poder que se ajustan y se repiten una y otra vez. Se esforzaron por mostrar tales continuidades y conexiones para abrir una discusión colectiva amplia que se afane en romperlas.

Sólo así, abandonando y trastocando el modelo agroexportador —que es una más de las figuras económicas extractivistas— se podrán abrir posibilidades de futuro en medio de una crisis económica brutal que no ha dejado de expandirse en los últimos tres años. 

Ellxs mismxs explican que han hecho un intenso trabajo de reunión de información para que ésta vaya más allá de múltiples informes técnicos o publicaciones especializadas que circulan por circuitos académicos. 

“Lo que es difícil de encontrar es una obra que junte las piezas, que conecte la historia de la tierra con los circuitos financieros, los circuitos financieros con la destrucción ambiental, la destrucción ambiental con la violencia identitaria y todo eso con la estructura del estado que lo hace posible”, escriben.

Presentación de Santa Cruz S.A. en Cochabamba el 2 de septiembre, 2026. Foto © Massiel Cardozo.

Distorsiones y omisiones 

Son varias las cuestiones fuertemente afianzadas en el sentido común dominante que se han vuelto una especie de muro que bloquea el pensamiento. En particular, en relación con temáticas económicas.  

Son conjuntos de afirmaciones falaces y parciales que, de tanto repetirse, se vuelven el marco dentro del cual se estructura la comprensión de los sucesos y desde ahí se imponen límites a cualquier crítica.

Santa Cruz S.A. desmonta la serie de distorsiones y omisiones que permiten que el discurso del negocio agroexportador se presente como una opción viable de organización económica para el conjunto de la sociedad boliviana. Son distorsiones que impiden comprender cómo la economía del agronegocio se sostiene en una reiterada práctica de despojo, de abuso elitista y de violencia. 

Revisemos en palabras de lxs autorxs algunos ejemplos de estos mitos y sus realidades: 

  • Que un sector productivo que representa casi la quinta parte de las exportaciones del país aporta menos del dos por ciento de sus ingresos operativos.

  • Que la expansión de la frontera agrícola ha convertido a Bolivia en el segundo país del mundo con mayor pérdida de bosque primario; 

  • Que el humo de los incendios forestales, que en 2024 alcanzó la décima parte del territorio nacional [12,5 millones de hectáreas] no se queda en los campos de soya, sino que también enferma a la población de ciudades, incluida la propia Santa Cruz.

Para someter a la crítica ese relato mítico de éxito y prosperidad empresarial de las élites cruceñas, lxs autorxs reúnen en seis capítulos rigurosos y bien documentados investigaciones sobre cómo se ha configurado el poder agroindustrial en Bolivia a lo largo de más de un siglo.

Estas narrativas empresariales y sobre todo, las prácticas jerarquizantes y abusivas que imponen al conjunto de la sociedad, generan mucho malestar en la propia región de Santa Cruz. El problema está en la enorme dificultad de desafiar críticamente ese montaje práctico y discursivo. 

Aportando elementos de la historia colonial, el libro se concentra en el proceso de acaparamiento de tierras a lo largo de todo el siglo XX que se afianzó en el mito de volver productivas las supuestas “tierras vacías” de la región. Al recorrer la historia regional de Santa Cruz, lxs autorxs revelan cómo se ha financiado el poder finquero, basado en el latifundio, reconvertido más tarde en “empresa agrícola”, y que ahora es el núcleo de las sociedades empresariales ligadas a las finanzas, donde se atrincheran las élites cruceñas.

Por qué abre debate

Si bien Santa Cruz S.A. se concentra en el caso boliviano, aspira a ser una contribución a una conversación más amplia. Se dedica a nutrir una muy necesaria reflexión en casi todos los países de Abya Yala que ya han pasado por violentos procesos de despojo en tiempos neoliberales, por reconstrucciones progresistas que pactan y se coluden con ese mismo poder empresarial para después volver a dar paso a estos despreciables gobiernos derechistas que hoy gobiernan varios países del continente.

Lxs autores saben que el poder del agronegocio en la región centro-oriental de Sudamérica es un problema que debe tomarse en serio. Para entenderlo de fondo, urge profundizar en los vínculos entre empresa agroindustrial, extractivismo, desorden financiero y expansión de la violencia y el militarismo.

“Que en 2026 sea necesario volver a juntar piezas que ya estaban disponibles hace 40 años dice algo importante sobre el poder que este libro examina”, escriben lxs autores. “Lo que estas páginas intentan es, entre otras cosas, rescatar esa memoria dispersa y ponerla a trabajar en un relato que la haga visible de nuevo. Porque si hay algo que los datos reunidos en el libro dejan claro, es que el poder del agronegocio no se sostiene sólo con dinero, tierra y leyes. Se sostiene también con olvido.”

Santa Cruz S.A. es una pieza en esa lucha también contra el olvido y por el porvenir.

Santa Cruz S.A., Agronegocio y mito empresarial fue publicado por investigadores del Centro de Estudios Populares,  una cooperativa de investigación y debate público que cultiva y produce conocimiento crítico que pueda ser útil a procesos de sostenimiento y defensa de condiciones dignas para la reproducción de la vida. El libro se encuentra disponible en las principales librerías de Bolivia y en los siguientes días se anunciará su distribución digital desde Dum Dum Editora.

Raquel Gutiérrez Aguilar

Ha sido parte de variadas experiencias de lucha en este continente, impulsando la reflexión y alentando la producción de tramas antipatriarcales por lo común. En Ojalá, es editora de opinión. 

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