Guadalajara recibe la Copa Mundial con represión y resistencia

Una persona se pintó las palabras “Fuck FIFA” en el cuello durante la Cascarita Antimundialista en Guadalajara el 17 de mayo de 2026. Foto © Leslie Zepeda.

Reportaje • Mariana Mora • 11 de junio, 2026 • Read in English

Hace 15 años, cuando Guadalajara fue sede de los Juegos Panamericanos, el exalcalde Aristóteles Sandoval planteó un Plan de Reordenamiento Humano para “limpiar el centro de la ciudad de indigentes, limpiaparabrisas y trabajadoras sexuales”. La propuesta fue fuertemente criticada y se eliminó del discurso, pero eso no impidió que se llevara a cabo en la práctica.

Hoy, este patrón se repite, ahora en aras de la Copa Mundial de Futbol. El torneo iniciará esta noche en la ciudad con un partido y otros tres tendrán lugar en la ciudad durante los meses de junio y julio.

Para Rocío, integrante de La Otra Calle, un colectivo de artistas, activistas y habitantes de la calle en Guadalajara, el asesinato de un amigo —que tenía alrededor de 65 años y vivía con su perro en el centro histórico de la ciudad— en septiembre del año pasado sirvió como una primera advertencia para que se desplazaran de la zona. 

“En los Panamericanos pasó este tipo de muerte violenta con las personas que habitan la calle”, cuenta Rocío, quien me pidió usar otro nombre para proteger su identidad. 

El año pasado se cometieron 15 homicidios de habitantes de calle y hubo otros 10 casos de ataques que dejaron a las víctimas gravemente lesionadas en la zona metropolitana de Guadalajara. 

Esto preocupa en la reunión semanal de La Otra Calle, cuyo punto de encuentro está muy cerca de donde asesinaron a su amigo. Desde enero, en cada reunión alguien cuenta un episodio de desplazamiento con violencia verbal o física por parte de policías municipales, estatales y la Guardia Nacional.

“[Las autoridades] Les han estado diciendo que si no se mueven, se los van a llevar a Tlajomulco”, contó Rocío en entrevista con Ojalá. Tlajomulco es un municipio periférico de la zona metropolitana de Guadalajara, de difícil acceso en transporte público, que concentra el 39 por ciento de las fosas clandestinas encontradas en el estado de Jalisco. 

El hostigamiento policial para desplazar a las personas del centro está afectando también a vendedorxs ambulantes y trabajadoras sexuales. La Brigada Callejera de Apoyo a la Mujer “Elisa Martínez” ha recibido denuncias de compañeras en Guadalajara que han sido acosadas por los gobiernos e impedidas de trabajar “hasta que pase el Mundial”. Al no dejarles trabajar, muchxs de ellxs no pueden pagar su noche en pensiones y terminan durmiendo en la calle. 

Policías estatales reprimieron la manifestación contra el alza del precio del transporte público en Guadalajara el 10 de enero de 2026. Manifestantes colgaron una lona en Palacio de Gobierno que dice “Trabajo sexual no es igual a trata”. Foto © Leslie Zepeda.

Para Rocío, la preocupación aumentó aún más cuando empezaron a notar el incremento de la presencia policial en la zona donde La Otra Calle se reúne cada miércoles y donde muchxs de ellxs viven o trabajan. Este incremento se debe a la instalación de una feria comercial vinculada al Mundial llamada Mundo Jalisco.

Para protegerse, el colectivo se vinculó con otros grupos organizados y publicaron un fanzine con herramientas para la defensa contra la violencia policial. “Hemos hecho caminatas, diálogo y volanteo del fanzine con los usuarios y locatarios del primer cuadro de la ciudad”, dijo Rocío. Hay quienes no se los reciben, pero también han sabido de locatarios que acogen a personas en situación de calle mientras pasa la policía. 

Violencia de estado, en aumento

En el estado de Jalisco hubo al menos 400 manifestaciones entre enero de 2025 y mayo de 2026, según la Secretaría de Gobernación. Más de la mitad fueron en Guadalajara. 

En marzo, Amnistía Internacional publicó un informe en el que advierte que la Copa Mundial de la FIFA “se celebra en medio de una aguda crisis de derechos humanos” debido a las “prácticas divisivas y represivas de los gobiernos anfitriones”. La represión de las protestas durante el evento es una de las principales preocupaciones del organismo. 

Manifestante sostiene un cartel que dice “Al pueblo no le alcanza para un Tesla. No al Tarifazo” en protesta contra el alza del precio del transporte público en Guadalajara el 10 de enero de 2026. Foto © Leslie Zepeda.

Una de las primeras protestas de este año en Jalisco fue el 10 de enero, cuando alrededor de 1.500 personas se manifestaron contra un incremento que casi duplicaba la tarifa del transporte público. Una vez concluida la protesta, cuando se retiraban de manera pacífica, cuatro personas fueron detenidas e incomunicadas durante horas. Los detenidos fueron liberados al día siguiente, pero sus compañerxs denunciaron que fueron amenazados y torturados durante su cautiverio. 

En 2025, la Organización Mundial contra la Tortura calificó a México con un riesgo alto de tortura y malos tratos. En Jalisco, el número de quejas por violaciones de DDHH que recibió la Comisión Estatal de Derechos Humanos aumentó de 2.976 en 2024 a 3.314 en 2025. En lo que va de 2026, la Comisión ha recibido 1.099 quejas. Solo en abril recibió 281 y casi la mitad fueron contra corporaciones de seguridad pública. Entre estas hay 33 quejas por desaparición forzada, seis por lesiones y tres por tortura. 

Incluso la Federación Mexicana de Fútbol reconoce en su informe en materia de derechos humanos de Guadalajara como Ciudad Sede que “se han producido casos de represión y violencia contra manifestantes en Jalisco en muy diversos contextos” y que este es uno de los mayores riesgos durante la Copa.

“Con el tema del Mundial se ha sentido muy pesado el ambiente”, cuenta Gabriela de la Red Yo Voy 8 de Marzo, que organiza las manifestaciones del 8M en Guadalajara y es integrante de la Red Contra la Desaparición Forzada, organización que articula a personas en solidaridad con las familias buscadoras de Jalisco. También pidió que cambiara su nombre por temor a represalias. La activista, que participa en procesos organizativos desde hace 13 años, se refiere al recrudecimiento de la represión en las manifestaciones este año. 

Por primera vez en Guadalajara, la policía agredió físicamente a lxs manifestantes durante la marcha del Día Internacional de la Mujer el 8 de marzo. Ella misma fue violentada y, con sus compañeras de la Red, documentó los casos de muchas otras personas que fueron acorraladas y golpeadas. Pero gracias a las tácticas de defensa colectiva aplicadas por lxs manifestantes, como la documentación de agresiones y las vallas humanas, no hubo detenciones.

Policías rodean el Museo de las Artes de la Universidad de Guadalajara, donde manifestantes fueron agredidas durante la marcha del 8 de marzo de 2026 en Guadalajara. Foto © Leslie Zepeda.

Libertad para la FIFA, militarización para lxs demás

Como parte de los acuerdos con la Federación Internacional de Futbol Asociación (FIFA), los gobiernos municipales y el estatal se comprometieron a garantizar la seguridad en todos los lugares vinculados al Mundial. Esto incluye el estadio y sus alrededores, hoteles oficiales, sedes de entrenamiento, el aeropuerto y el Fan Fest que estará instalado durante 39 días en la Plaza Liberación, un espacio público en el centro histórico de Guadalajara. 

Para eso, el gobierno de Jalisco anunció el despliegue de más de 18.000 elementos de seguridad pública de los tres órdenes de gobierno, incluyendo el ejército y la Guardia Nacional. A finales de abril el Secretario de Seguridad informó que algunos policías fueron capacitados especialmente para el Mundial por la Policía Nacional de Francia, la Policía Nacional de España y la Policía Nacional de Colombia —todas señaladas por abuso de fuerza y violaciones graves— para la “gestión democrática de masas” y el “control de masas violentas”.

Aunque en el Marco de Derechos Humanos la FIFA reconoce el derecho a la protesta, su Código de Conducta en los Estadios prohíbe toda forma de expresión que sea “de naturaleza política”. 

“Necesitamos que los ojos del mundo vean lo que está sucediendo en nuestro territorio”, dijo Héctor Flores, cofundador del colectivo de búsqueda de personas desaparecidas Luz de Esperanza y padre de Daniel Flores Fernández, víctima de desaparición forzada desde 2021. 

En el marco del Mundial en México, se han realizado protestas contra la gentrificación, la vulneración de los derechos territoriales de los pueblos indígenas, la falta de acceso al agua y la crisis de desaparición de personas en el país. Para las familias de personas desaparecidas, el Mundial es una oportunidad para visibilizar esta crisis humanitaria y tienen planeadas acciones de protesta pacífica en Guadalajara, Ciudad de México y Monterrey, ciudades donde se llevará a cabo.

En México hay 134.722 personas desaparecidas y Jalisco es el estado con más casos, con más de 16 mil. Los colectivos de búsqueda han organizado partidos de futbol en espacios públicos, acompañados de la pega de cédulas de búsqueda para ampliar la sensibilidad social respecto a la desaparición. Colectivos locales tienen planeado seguir protestando durante el Mundial en los alrededores de sus eventos. 

Hay mucha incertidumbre sobre la respuesta estatal a estas manifestaciones, pero también mucha organización para defender su derecho a la protesta. 

“Sabemos que puede haber represión, que lo más seguro es que quieran llegar a quitarnos, pero tenemos muy claro que el espacio público es público, no le pertenece a ninguna administración”, dijo Flores en entrevista con Ojalá.  

Manifestante sostiene fichas de búsqueda de personas desaparecidas en protesta contra el alza del precio del transporte público en Guadalajara el 10 de enero de 2026. Foto © Leslie Zepeda.

En abril, policías municipales impidieron la pega de cédulas de búsqueda en el Parque Rojo, que se encuentra en el centro de Guadalajara y fue remodelado para el evento, afectando a los grupos y personas que lo usan.

“A raíz del Mundial empezamos a reunirnos varios colectivos y personas que nos organizamos”, cuenta Gabrielasobre las estrategias que implementaron para hacerle frente al recrudecimiento de la violencia estatal.

Se formaron nuevas redes, se fortalecieron las que ya existían, pusieron en común protocolos de seguridad física y digital y se organizaron acciones entre colectivos de distintas ciudades. 

“Seguimos con la firme convicción de que no tenemos que dejar de organizarnos porque todo se está recrudeciendo”.

Mariana Mora

Periodista y fotógrafa independiente de Guadalajara, México. Cubre historias de salud, género, violencia, despojo y sus intersecciones.

Independent journalist and photographer from Guadalajara, Mexico. She covers stories related to health, gender, violence, displacement, and the intersections between them.

Next
Next

La CDMX se levanta contra el Mundial del despojo