La CDMX se levanta contra el Mundial del despojo

Una persona realiza una pinta que dice “No queremos mundial, queremos chamba para trans” durante una marcha convocada por trabajadoras sexuales contra la Copa Mundial el 2 de junio, 2026, en la Ciudad de México. Foto © Andrea Mireille.

Reportaje • Andrea Mireille • 10 de junio, 2026 • Read in English

A un día del primer partido de la Copa del Mundo, dibujos de ajolotes, los anfibios endémicos más famosos de México, y propaganda mundialista saturan la Ciudad de México. La oposición al megaevento ha crecido en los últimos meses y ha escalado en semanas recientes.

Quienes habitan las zonas más visitadas y cercanas al estadio se han manifestado por la subida de rentas, problemas de agua, movilidad, tráfico y el ruido excesivo de las obras relacionadas con el Mundial.

Durante las cinco semanas del evento, la Asamblea Antimundialista se llevará a cabo en la ciudad. 

La red de difusión y denuncia Gentrificación en tu Idioma ha organizado y participado activamente en ella, protestando con pintas, pegas, retas de fútbol y marchas para hacer visible los despojos y la turistificación de la ciudad. 

También ha acompañado a colectivos de familias buscadoras, quienes aprovechan la atención internacional que trae el evento para visibilizar a las 133.000 personas desaparecidas en México. 

Madres buscadoras protestaron el tres de junio en el Estadio Nemesio Diez, donde la selección mexicana de fútbol disputó su último partido de preparación ese día. Ahí, los colectivos anunciaron que continuarán movilizándose durante el Mundial. 

A ello se suma la lucha de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), que desde el primero de junio mantiene un plantón en el Centro Histórico de la ciudad. La CNTE pide que la Presidenta Claudia Sheinbaum cumpla lo que prometió al magisterio durante su campaña: la anulación de reformas previas, aumentos salariales y mejores condiciones laborales. Lxs huelguistas de la CNTE seguirán protestando las siguientes semanas. 

Asimismo, Madres Buscadoras, la CNTE, la Asociación Nacional de Transportistas y campesinos convocaron a movilizaciones nacionales a partir del 9 de junio y a una megamarcha el 11 de junio, día de la inauguración.

Pero desde hace un año, las trabajadoras sexuales del sur de la ciudad han sido de las más activas en las protestas contra las políticas que favorecen al turismo y a la Federación Internacional de Futbol Asociación (FIFA) más que a la clase trabajadora. 

La calle ya no es lo que era

Durante los preparativos para el Mundial, una de las obras más polémicas de la ciudad fue la nueva ciclovía Gran Tenochtitlán, en la calzada de Tlalpan, que conecta el centro de la ciudad con el estadio. 

Clara Brugada, jefa de gobierno de la CDMX, señaló que el objetivo de la nueva ciclovía es hacer de Tlalpan la calzada más diversa en movilidad. Describió el uso de la bicicleta como “un acto de resistencia, profundamente revolucionario” y defendió la creación de la ciclovía como “un paso firme hacia una ciudad de todas y de todos”.

Pero la realidad de las trabajadoras sexuales indica otra cosa. De acuerdo con Elvira Madrid Romero, fundadora de la Brigada Callejera de Apoyo a la Mujer “Elisa Martínez”, asociación civil que trabaja de la mano con trabajadoras sexuales, 2.500 trabajadoras han sido desplazadas debido a la construcción de la ciclovía y señala que, lo admitan o no, las autoridades “están haciendo limpieza social”.

Tanto la Brigada Callejera como las trabajadoras sexuales consultadas por Ojalá señalan que desde que inició la construcción de la ciclovía a mediados del año pasado sus ingresos se redujeron hasta un 70 por ciento. 

Las trabajadoras sexuales critican la ciclovía por las afectaciones que provoca al haberse construido en sus lugares de trabajo y por dificultar que se acerquen clientes. Comerciantes de la zona también se han visto afectadxs.  

“Su pinche mundial y su ciclovía, que se los metan por el culo; a mí no beneficia nada, al contrario, me perjudica”, dijo Ana Gómez, una trabajadora sexual trans cuyo nombre se ha cambiado por razones de seguridad. 

En entrevista con Ojalá, Gómezcuenta que trabaja desde hace más de 10 años en avenida Tlalpan, lapso en el que ha vivido un aumento en la violencia institucional y mayor transfobia por parte de la sociedad e incluso de clientes.

“El mundial no beneficia a quienes trabajamos ahí todos los días”, dijo Gómez. “La verdad ya no es trabajo, la calle ya no es lo que era”.

A nivel nacional, la Ciudad de México se ha considerado un bastión progresista en materia de leyes debido a sus avances en derechos humanos. Madrid Romero señala que el trabajo sexual fue reconocido como oficio en la ciudad mediante la Sentencia de amparo 112/2013 bajo el esquema de no asalariadas, mediante el cual prestan servicios sin estar sujetas a contrato ni horario fijo. Pese a dicha protección legal, estas trabajadoras han sido de las poblaciones más afectadas por el Mundial.

La nueva ciclovía también ha mermado los ingresos de Kimberly Natividad, trabajadora sexual trans de 42 años. Actualmente en situación de calle, ella coincide en que entre las peleas por el espacio en Tlalpan y la ciclovía, ya nada es lo mismo.

Natividad ha comenzado a vender paletas y desea poner un puesto de dulces, pues intuye que las autoridades seguirán empujando el desplazamiento. Además, según su testimonio, acosan a los clientes. 

“Te subes al carro con ellos y los detiene la patrulla para extorsionarlos, sacarles dinero. Pasan las bicicletas y debemos esperarnos”, dijo en entrevista. “Está muy difícil”. 

“[La ciclovía] lleva implícita la limpieza social, pues el diseño no busca que ciclistas, trabajadoras sexuales y peatones convivan”, dijo Braulio Gabriel del Águila, representante de Gentrificación en tu Idioma, en entrevista con Ojalá. “Impedir a las trabajadoras sexuales que laboren es una forma de violencia”.

Protestas, bloqueos y evasivas

Ante la violencia institucional, las trabajadoras sexuales no se han quedado calladas y han realizado manifestaciones contra la ciclovía y el desplazamiento.

Madrid Romero asegura que Brigada Callejera no tiene intención de dialogar con el gobierno. En cambio, la organización sin fines de lucro Trabajadoras Sexuales Unidas Independientes (TRASUIXXX) ha tenido acercamiento con las autoridades para negociar apoyos económicos y acuerdos. 

Andrea Nava, una de sus representantes, declaró a Ojalá que las peticiones —principalmente apoyos económicos— no se han cumplido hasta ahora.

TRASUIXXX también se ha manifestado en el Zócalo y en la avenida Tlalpan. Protestaron durante la inauguración de la ciclovía el 19 de abril y también el primero de mayo, Día internacional de lxs trabajadorxs. Desde el inicio de las obras, este grupo ha exigido al gobierno de la ciudad que les permita seguir trabajando en la zona. 

El 2 de junio, durante la marcha para conmemorar el Día Internacional de la Trabajadora Sexual, lxs integrantes de TRASUIXXX se manifestaron nuevamente. Sus reclamos fueron los mismos: contra la falta de oportunidades, desplazamiento y pérdida de ingresos.

“La esquina es de quien la trabaja y la trabajan las putas”, gritaron a lo largo de la marcha. Lo más importante para ellas es que se les respete como trabajadoras. En cada protesta buscan el reconocimiento de que “el sudor de sus nalgas es tan digno como el de la frente”.

La pelota vuelve a casa, pero a qué costo

La lucha de las trabajadoras sexuales se inserta en un panorama más general de resistencia a la gentrificación, acelerada por los preparativos del Mundial.

Para lxs vecinxs de Santa Úrsula Coapa, área que colinda con el estadio, la llegada del Mundial también ha traído complicaciones en la vida diaria. 

Quienes habitan en la zona han protestado desde 2022, año en que el desabasto de agua se agudizó y las rentas se elevaron de golpe. A partir de entonces han exigido que se resuelvan esos problemas. 

Desde el año pasado, se han manifestado también en contra de la línea 14 del Trolebús, que es parte de las obras del Mundial y que, de acuerdo con lxs pobladorxs, afectará el tránsito local y provocará mayor inseguridad en la zona.

También están las controversias que rodean la llegada de este evento, como la exención fiscal exclusiva para la FIFA, que no pagará impuestos federales ni locales sobre los ingresos del Mundial.

Según el gobierno de la ciudad, la inversión total en obras para el mundial 2026 asciende a $1.323 millones de dólares aproximadamente. 

Mientras tanto, la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo, estima una derrama económica “histórica” de aproximadamente $1.511 millones de dólares, pese a que aún no hay un estimado oficial de asistentes.

El Mundial iniciará mañana antes del mediodía en la Ciudad de México, pero ya se disputa más allá de la cancha. La lucha ha sido contra el transporte deficiente, la falta de agua, las rentas elevadas, la desaparición forzada; la limpieza social y las obras a marchas forzadas. Queda una pregunta: ¿qué pasará cuando la pelota se vaya de casa?

Andrea Mireille

Periodista independiente. Escribe sobre género, música, cine, tecnología; salud, sexualidad, redes sociales y estilo de vida.

Freelance journalist. She writes about gender, music, film, technology, health, sexuality, social media, and lifestyle.

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