Orgullo antifascista contra la precarización y la violencia en Argentina
Ornella Olivia Vega (Teté) junto a otres compañeres del colectivo travesti-trans sostiene una inmensa bandera visibilizando la lucha de las personas travestis y trans sobre Avenida de Mayo en la 2ª Marcha Federal del Orgullo Antifascista y Antirracista LGBTIQNB+ el 7 de febrero de 2026. Foto © Susi Maresca.
Reportaje • Agustina Ramos • 12 de febrero, 2026 • Read in English
Los transfeminismos de Argentina demostraron de nuevo la potencia de la solidaridad entre distintas luchas en la segunda Marcha del Orgullo LGBTIQNB+ Antifascista y Antirracista el pasado 7 de febrero. La marcha tuvo lugar días antes de que una controvertida reforma laboral propuesta por Javier Milei fuera aprobada por el Senado de la Nación en medio de nuevas protestas.
El sábado, al menos 200.000 personas LGBTIQNB+, con discapacidad, jubilades, migrantes y trabajadores de la informalidad salieron a las calles en unos 26 puntos del país. El núcleo de la manifestación se ubicó en la zona céntrica de la Ciudad de Buenos Aires, donde una caravana se dirigió, al rayo del sol, desde el Congreso de la Nación hasta la Plaza de Mayo, recorriendo unas 10 largas cuadras.
El lema común que unió a les participantes en la primera marcha masiva del año fue “Acá no sobra nadie. Ninguna vida es descartable”. Con eso, buscaron visibilizar la precarización, el hambre y el recrudecimiento de la violencia institucional contra los sectores más vulnerables de la sociedad.
“Esta consigna habla de cómo se descarta a las personas jubiladas que sostienen el ajuste más grande de la historia”, compartió a Ojalá Marta Dillon, periodista y activista lesbiana transfeminista, integrante de la Columna Mostri, una de las impulsoras de la marcha. “También, de cómo se atacó a las personas con discapacidad durante todo el año, cómo se desfinancia a la salud pública, y cómo todas estas medidas de ajuste condicionan nuestras vidas”.
"Este presupuesto mata" dice un cartel junto a una Wiphala sobre Avenida de Mayo en la 2ª Marcha del Orgullo Antifascista y Antirracista LGBTIQNB+. Buenos Aires, Argentina, 7 de febrero de 2026. Foto © Susi Maresca.
Volver a las calles
La marcha sabatina fue la segunda edición de una movilización masiva que tuvo su origen el año pasado, como respuesta a los dichos del presidente Javier Milei en el Foro Económico de Davos.
En su discurso del 23 de enero de 2025 apuntó contra la diversidad sexual y los feminismos, y comparó la homosexualidad con la pedofilia. La respuesta no tardó en llegar: el 1 de febrero (1F), cientos de miles de personas marcharon en la Ciudad de Buenos Aires y en distintos puntos dentro y fuera del país. En total se movilizaron alrededor de un millón y medio de personas.
En el 2026, los activismos organizaron esta segunda marcha a través de asambleas locales y reuniones virtuales en las que participaron personas de todo el país. Coincidieron en que este año el gobierno nacional moderó su retórica contra las diversidades, pero profundizó sus políticas de ajuste y sus medidas que cercenan derechos, acciones que golpean más fuerte a las comunidades marginalizadas.
La movilización estuvo teñida por la agenda que marca en este momento al país: el rechazo popular al Proyecto de Ley de Modernización Laboral. El Senado le dio media sanción el 11 de febrero, un día que también se convirtió en jornada de protesta, en medio de una represión feroz con decenas de detenides. Ahora resta que lo trate en los próximos días la Cámara de Diputados.
La iniciativa recibió duras críticas de sectores políticos de centro e izquierda al considerar que legitima la flexibilización y precarización laboral. Entre otras cosas, el proyecto contempla indemnizaciones más bajas, limita el derecho a la huelga, posibilita jornadas laborales de hasta 12 horas (actualmente el límite es de ocho) y prioriza acuerdos particulares entre empleadore y empleade por sobre los convenios colectivos.
Georgina Orellano, secretaria general del Sindicato de Trabajadoras Sexuales de Argentina (AMMAR) sostiene un abanico que lleva inscripto "Antifa" en la 2ª Marcha del Orgullo Antifascista y Antirracista LGBTIQNB+. Buenos Aires, Argentina, 7 de febrero de 2026. Foto © Susi Maresca.
Anti-fascismo, anti-odio
Sobre la Avenida de Mayo, con una bandera trans de rosa, celeste y blanco sobre sus hombros, estaba Martín, un niño de 10 años, junto a una amiga de su mamá. “Quise venir para pasarla bien y también por nuestros derechos. Nadie tiene que venir a decirnos lo que tenemos o no tenemos que hacer”, compartió a Ojalá. “Me siento feliz con lo que soy”.
La comunidad travesti trans, en particular las infancias y adolescencias, ha sido una de las más atacadas por las políticas de la actual gestión. Luego de la marcha del 1F del año pasado, Milei firmó el decreto 62/2025 que modifica la Ley de Identidad de Género, una normativa emblemática por ser la primera en el mundo en permitir el cambio registral sin patologizar las identidades trans. El nuevo decreto prohibió a adolescentes trans la posibilidad de iniciar un proceso de afirmación de género.
Además, el gobierno nacional no implementó la Ley de Cupo Laboral Travesti Trans y No Binarie, que establece un mínimo del uno por ciento de los cargos en el sector público nacional para personas travestis, trans y no binarias. Por el contrario, despidió a al menos 150 personas de la administración pública que habían ingresado a partir de esta normativa.
Representantes de la comunidad LGTBIQ+ y otros colectivos encabezan la 2ª Marcha Federal del Orgullo Antifascista y Antirracista LGBTIQNB+ el 7 de febrero de 2026. Foto © Susi Maresca.
Natasha Narmona fue la primera mujer trans en ingresar a trabajar al Ministerio de Economía y, después de una serie de hostigamientos y discriminaciones que vivió, fue finalmente despedida en noviembre del año pasado.
“No soy la única que está pasando por esta situación, somos muchas más”, dijo Narmona a Ojalá. “Las personas trans no tenemos representatividad y la poca representatividad que tenemos, que es el cupo laboral, nos la están sacando”.
Los crímenes de odio motivados por la orientación sexual, la identidad o la expresión de género de las víctimas han aumentado desde la llegada del gobierno de Milei en diciembre del 2023. Según el último informe del Observatorio Nacional de Crímenes de Odio LGBT+, en el primer semestre del 2025 ocurrieron 102 crímenes y ataques, un 70 por ciento más en comparación con el mismo período del año anterior.
“La política represiva de este gobierno tiene un correlato en la realidad respecto de la violencia que padecemos trans y travestis. Los discursos de odio no son gratuitos, producen sentido”, dijo Quimey Ramos, docente y activista travesti, en entrevista con Ojalá. “Además, esta situación tiene que ver con la desesperación de la gente que, llevada a un estado de supervivencia cotidiana, lo único que le propone este gobierno es el odio y el desprecio por el par diferente, aquel que frecuentás en la vida cotidiana pero cuya identidad difiere en algún punto de la tuya”.
A la “batalla cultural” del gobierno nacional contra la comunidad LGBTIQNB+ se suma una política de fuerte ajuste y el último intento de modificar el modelo económico y laboral.
“La destrucción de las garantías históricas de derechos laborales no solo va a afectar a las personas trans y travestis que ingresaron por cupo laboral trans a un trabajo formal”, sostuvo Ramos. “La reforma laboral es contra el pueblo trabajador y las personas LGBTIQNB+ somos parte del pueblo trabajador”.
La campaña Fuera Mekorot reclama el alto al genocidio en GAZA sosteniendo una bandera de Palestina en la 2ª Marcha del Orgullo Antifascista y Antirracista. Buenos Aires, Argentina, 7 de febrero de 2026. Foto © Susi Maresca.
La clase trabajadora interseccional
En la cabecera de la movilización se encontraba avanzando sobre su silla de ruedas Remigia Cáceres, secretaria nacional de Discapacidad de la Central de Trabajadores de la Argentina.
“Es necesario que el colectivo de discapacidad pueda salir nuevamente a manifestarse”, sostuvo Cáceres. “Este gobierno decidió atacar a los más vulnerables: el colectivo LGBT, las personas con discapacidad, los jubilados”.
Los colectivos migrantes, presentes en la marcha del 7F, denunciaron la persecución y criminalización que viven desde el Decreto 366/25 que modificó la Ley de Migraciones.
“Está pasando como en los Estados Unidos, que están buscando directamente personas migrantes para deportar”, dijo Sandra Chagas, activista LGBTIQNB+ afrodescendiente uruguaya. “Ese es el objetivo de este gobierno y no lo vamos a permitir”.
A lo largo del año pasado, el Congreso de la Nación aprobó leyes que buscaron mejorar las condiciones de las personas con discapacidad, la salud pediátrica, las universidades públicas y las jubilaciones. Todas fueron vetadas por el presidente de la Nación, quien argumentó que “no hay plata”. Posteriormente, el Congreso trató estos vetos y rechazó la mayoría por dos tercios de los votos en ambas cámaras. Así, mantuvo firmes las sanciones de las leyes, con excepción del aumento a las jubilaciones. En este último caso, les legisladores avalaron el veto presidencial.
Zulema Palavecino forma parte de Jubilados Insurgentes. Trabajó gran parte de su vida como operadora bilingüe en el gremio telefónico. Participa todos los miércoles en la concentración que realizan jubilades frente al Congreso de la Nación para pedir un aumento de sus haberes. La mayoría de estas manifestaciones son reprimidas por la Policía de la Ciudad.
“El fascismo es una consecuencia del capitalismo”, dijo Palavecino en entrevista con Ojalá, mientras sostenía la bandera de su organización. “Toda discriminación para nosotros parte de la necesidad del capitalismo para dividirnos. Por eso apoyamos todas las luchas y proponemos la unidad”.
Mientras el mundo observa los retrocesos en materia de derechos que se viven en Argentina, en distintos puntos del país emergen focos de resistencia con distintas agendas de luchas que se unen en un grito en común: “Frente al fascismo, lucha y solidaridad”.
“Creemos que este es un año en el que este gobierno y otros a lo largo del mundo van a intentar radicalizar la crueldad”, compartió el activista transmasculino Ese Montenegro. “Nosotres tenemos que estar lo suficientemente interconectades como para poder darnos ese apoyo mutuo que nos permita vencer a este alzamiento global del fascismo y neoconservadurismo”.

