¡No somos territorios de guerra! 8M en Puerto Rico

El Ejército de las Lolitas canta el himno de Puerto Rico, La Borinqueña, en su versión revolucionaria escrita por Lola Rodríguez de Tió, reafirmando la defensa de la libertad de nuestra tierra. 8 de marzo, 2026, Plaza de la Barandilla, San Juan, Puerto Rico. Foto © Valerie Rodríguez Castro.

Reportaje • Belinés Ramos Negrón • 27 de marzo, 2026 • Read in English

Mujeres alzando pistolas con rosas en el cañón encabezaron la protesta del Día Internacional de la Mujer en San Juan, Puerto Rico. El ejército de las Lolitas fue una de muchas colectivas feministas que marcharon el 8 de marzo contra las violencias ejercidas sobre cuerpes feminizades y racializades en comunidades empobrecidas del archipiélago.

Un reclamo clave de la manifestación giraba en torno a la ola de feminicidios este año, con un total de diez hasta el mes de marzo, mientras que el año pasado cerró con 63 feminicidios según el Observatorio de Equidad de Género PR. A lo largo de la marcha, integrantes de Comuna Caribe —un espacio político de solidaridad caribeña y latinoamericana en Puerto Rico— sostuvieron pañuelos con los nombres de las víctimas. 

La protesta se inscribió en un contexto de una ofensiva política contra los derechos sexuales y reproductivos y de una historia de militarización colonial por parte de Estados Unidos. El entramado transversal de organizaciones y activistas abogó por su poder para decidir sobre sus cuerpos y maternidades, con un reclamo transversal por la justicia ambiental y el protagonismo de colectivos trans y de trabajadores sexuales, quienes dejaron claras sus aportaciones a estas luchas.

Cuerpes y coalición

Las movilizaciones del 8 de marzo iniciaron a las 10:30 a.m. en la Plaza del Quinto Centenario, en el distrito histórico Viejo San Juan, con un saludo y una dedicatoria a los colectivos Madres Contra la Guerra y a la Alianza de Mujeres Viequenses.

La Coalición 8M convocó al país a unirse a la marcha bajo la consigna: “Nuestres cuerpes no son territorios de guerra”. También anunció que la movilización de este 8M estaría dedicada a estos dos colectivos, en reconocimiento a sus continuas manifestaciones contra el genocidio en Palestina, la ocupación militar en Puerto Rico y la violencia estructural que viven las mujeres en distintas comunidades, así como a la lucha incansable por la paz y la justicia ambiental. 

“Su resistencia nos recuerda que la maternidad, el territorio y la vida comunitaria son espacios de cuidado, no de guerra ni de explotación”, expresó la Coalición en el comunicado de prensa.

La Coalición está compuesta por un abanico de organizaciones de derechos humanos, como el ejército de las Lolitas —el grupo que encabezó la marcha, con casi 100 mujeres y disidencias—, junto a proyectos como Taller Salud, Colectivo Orgullo Boquerón, Jornada se acabaron las Promesas, Comuna Caribe, entre otras asociaciones estudiantiles y federaciones.

El ejército de las Lolitas conmemoró a la líder revolucionaria y activista por la independencia, Lolita Lebrón, madre de la matria. En 1954, Lebrón comandó un grupo de nacionalistas en un ataque a la Cámara de Representantes de los Estados Unidos como forma de reclamo ante la situación colonial de Puerto Rico bajo la consigna: no vine a matar, vine a morir por mi patria.

“Lolita nos enseñó que ante el imperio no se pide permiso ni se enfrenta de rodillas, se impone la dignidad y la libertad”, dijo Edda I. López Serrano, leyendo la Manifiesta del Ejército de Lolitas como parte de la apertura de la marcha en la Plaza de la Barandilla. 

Amo mi vida y ser puta: comunidad trans y trabajadoras sexuales defienden sus derechos y la libertad sobre sus cuerpes, 8 de marzo, 2026, La Fortaleza, San Juan Puerto Rico. Foto © Valerie Rodríguez Castro.

Unión de luchas ante amenazas continuas

Las Lolitas en esta marcha se unieron al reclamo por la justicia ambiental para las comunidades de la zona oeste: esas pistolas con una flor en el cañón llevaban el mensaje “¡Esencia NO VA!”.

Se refiere a la lucha en contra del desarrollo del proyecto Esencia, una propuesta de residencias de lujo y espacios turísticos en las tierras del oeste que tendría efectos ecológicos y financieros terribles para las comunidades y agravaría el problema de desplazamientos en el país. Este es un proyecto que se aprovecha de los beneficios de las exenciones contributivas para sus desarrolladores.

La denuncia contra el proyecto Esencia fue parte de un movimiento más amplio contra una ofensiva política antiderechos liderada por la gobernadora de la isla, Jenniffer González. Siguiendo las medidas fascistas de Donald Trump, el gobierno de Puerto Rico ha aumentado los incentivos contributivos a extranjeros capitalistas en contra de la justicia ambiental. También en el último año ha adelantado medidas legislativas, algunas de las cuales hoy son ley, que atentan contra los derechos sexuales y reproductivos y la comunidad trans en el archipiélago. 

El año pasado, González firmó la Ley 63-2025, que prohíbe los tratamientos de afirmación de género a menores de 21 años, con penas de cárcel para quienes no la cumplan y multas de $50.000 para las entidades jurídicas. En enero firmó la Ley 18-2026, que cambió el Código Penal para otorgarle personalidad jurídica al embrión. Junto con otra nueva normativa, la Ley 166-2025, la pérdida de un feto por agresión contra la persona gestante quedó tipificada como asesinato. 

Aunque hubo medidas que ofrecieron espacio para presentar ponencias, muchas fueron aprobadas mediante el método de descargue, con el que se puede obviar el procedimiento tradicional y hacer que las medidas bajen directamente al pleno para su votación, sin participación ciudadana, evaluación ni informes. 

El carácter de estas nuevas leyes y la rapidez con la que fueron aprobadas generan una alerta en los movimientos feministas, colectivos cuir y organizaciones de derechos humanos ante una creciente criminalización contra poblaciones particulares para luego replicarla de forma más general.

Desafiar con irreverencia

Convocades por colectives trans y cuir, les manifestantes frenaron dos veces el recorrido para hacer un “saludo al estado” y denunciar grupos e instituciones antiderechos con un perreo combativo. Ante un estado necropatriarcal, se usan les cuerpes, el goce, el baile y el perreo como herramientas de lucha. 

En esta ocasión, alzando la mano izquierda como símbolo de resistencia, mientras de fondo subía el volumen de un buen “perreo sucio”.  El primer perreo combativo de 2026 fue en las escalinatas de la Catedral de San Juan Bautista.

“Esta acción trató sobre la necesidad de hacer y enactuar la irreverencia ante el gobierno y la iglesia con nuestres cuerpes, gestos y música (perreo sucio)”, dijo la activista Katia Cruz Quintana, en apoyo a la comunidad trans.

La iniciativa fue un guiño al primer perreo combativo de 2019, que en aquel momento exigía la renuncia del gobernador Ricardo Rosselló tras la filtración de mensajes racistas, homofóbicos y misóginos. Este año, el perreo fue seguido por la lectura del Manifiesto Mariposa en un micrófono frente a la catedral. 

“Dicen proteger a la niñez al oprimir y violentar a la juventud LGBTTQIA+, y decimos ¿no es totalmente contradictorio proteger a unes y estigmatizar a otres?”, leyó Marielle de León, legisladora municipal de San Juan por el Movimiento Victoria Ciudadana y Cruz Quintana. 

Durante la marcha, manifestantes coreaban , “¡Transformación radical, transformación mariposa!”, en reclamo a una metamorfosis social y en solidaridad con las comunidades trans y mujeres migrantes.

“Qué honor es poder respirar el mismo aire de lucha, sacrificio, y amor que viven las mujeres incluyendo las mujeres trans, las personas gestantes o con útero”, dijo Hommy E. Rodriguez, persona transmasc sobre su participación en esta marcha. “Este 8M me hizo sentir que nos seguimos sosteniendo, en cada abrazo, cada mirada de lucha por todes les que faltan aún cuando el estado nos quiere eliminar, que el amor sostiene de formas inimaginables y que son tantas las maneras para ser y amar libre e infinitamente”.

La trabajadora sexual Krystal Isabel presentó su poema “Puta” (izquierda) y una jayaera, libertad y felicidad, en la Pasarela Combativa organizada por Les Realengxs del Slutwalk PR (derecha) el 8 de marzo, 2026, en la Plaza de la Barandilla, San Juan, Puerto Rico. Foto © Valerie Rodríguez Castro.

Resignificación y lucha

La marcha culminó en la Plaza de la Barandilla donde otra representante de las Lolitas agarró el micrófono y compartió como mensaje final: “las vidas LGBTQIA+, racializadas, empobrecidas y vulneradas por el sistema dominante importan y tienen un lugar en nuestras luchas”. 

Las Lolitas cerraron su participación cantando el himno de Puerto Rico, La Borinqueña en su versión revolucionaria escrita por Lola Rodríguez de Tió. “Nosotros queremos la libertad, y nuestros machetes nos la darán”, se corea, en lugar del himno oficial que es una oda a la colonización. Luego de esto, se organizaron las Barrileras del 8M y abrieron el batey al toque, canto y baile de bomba. 

Para reafirmar la unión de luchas, la comunidad de trabajadoras sexuales hicieron una pieza artística de baile erótico y un poema de Krystal Isabel “Coqueti$a” Marrero Martin, titulado “Puta”, honrando la reapropiación de la palabra por parte de este colectivo para simbolizar la fuerza, el poder y la capacidad de nombrar los deseos. En una entrevista con Ojalá, describió este poema como un portal para soltar, enrabiar, sanar y celebrarse como la mujer cuir libre y puta que es. 

“Poner mi cuerpa de puta para la resistencia, para la revolución, ese es mi llamado. Marcho por mí, por mi mamá, la primera puta que conocí, por mis hermanas aunque no lo sepan, por mis amigues, mis valientes y hermoses hermanes trans, mi comunidad cuir”, dijo Coqueti$a. “Y más que nada, por todas las putas y putes de este mundo, porque somos resistencia, lucha y coraje y sin nosotras y nosotres, no hay lucha feminista. Incluirnos en estas conversaciones es imperativo para que haya un cambio de verdad, sin las putas, no somos nada”.

El 8 de marzo culminó con una Pasarela Combativa organizada por Lxs Realengxs del Slutwalk PR. Una pasarela inclusiva y diversa para que cualquiera se jayara —se sienta libre y feliz— sobre esa alfombra roja y disidente. 

Desfilaron organizadores, colectivas cuir, feministas, personas trans, y trabajadores sexuales, miembres de organizaciones por los derechos sexuales y reproductivos y por los derechos de les migrantes. Una pasarela solidaria habitada por adultes, jóvenes y niñes en una fecha tan importante para recordar también todas las luchas de nuestres ancestres por nuestras vidas.

Belinés Ramos Negrón

Belinés Ramos Negrón es abogada comunitaria, socióloga y profesora de la Universidad de Puerto Rico

Belinés Ramos Negrón is a community lawyer, sociologist, and professor at the University of Puerto Rico.

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